Salte la navegación

Cuando dejé de fumar, una de las cosas que me propuse fue no llevar la cuenta de los días, las semanas, los meses. Total –pensaba yo-, si es para siempre, ¿qué más da el tiempo? Así que, cuando alguien me pregunta cuánto llevo sin fumar, contesto con displicencia que no lo sé, mientras miro distraída el estado de mi manicura.

Miento, claro. Lo sé perfectamente.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.