Sentencias que aguanta una a diario, con una sonrisa cada vez más idiota:
La única forma de dejar de fumar es por cojones, dicho mirándote por encima del hombro. Menos mal que una de las ventajas de ser una tía es que no está mal visto que carezcas de semejantes atributos. Siempre he pensado que ser un tío debe ser agotador, todo el día siendo fuerte y valiente.
Tienes que poder tú con el tabaco y no el tabaco contigo, dicho con aires de haber descubierto la pólvora y de querer figurar en el próximo tomo de “Frases célebres”.
Todo está en la cabeza, dicho señalándose la frente con el dedo índice y dando golpecitos. Como si la cabeza no fuese cuerpo.
Lo que a ti te pasa es que realmente no quieres dejar de fumar. Otro descubridor amateur de la pólvora. Nadie quiere dejar de fumar. Queremos estar sanos, vivir mejor, respirar… Pero ¿dejar de fumar? Si la gente realmente quisiera dejar de fumar, no se estarían haciendo ricos los fabricantes de parches de nicotina, los psicoanalistas y los escritores de libros de autoayuda.
Viva la muerte, dicho con un cigarro en la mano.
4 Comentarios
Otra: “No te gusta fumar”.
Esa todavía no la he oído, pero es la quintaesencia del psicoanálisis de supermercado.
En fin, pidamos paciencia a los dioses, que me queda muy poquita ya.
Terminarás martillando tu mano como lo hacía House. XD
¿House se daba martillazos en la mano? Ya decía yo que me caía bien.